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lunes, 20 de agosto de 2012

martes, 29 de mayo de 2012

Inventar por inventar: Diario El Mundo


La ONG 'Salvemos al Fútbol' ha contabilizado, por primera vez, todas las víctimas mortales de la violencia que arruina al deporte del balompié en Argentina. Los datos indican que ya se ha cobrado 266 vidas, hasta la de un niño de 9 años.
En lo que va de 2012, las 'barras bravas' (hinchas violentos) se han cargado a ocho aficionados, es decir a 1,6 personas por mes. El último ha sido Daniel Sosa, de 21 años, tiroteado este sábado a las puertas del estadio de Lanús. Hubo otros cinco heridos de bala.
Las 'barras bravas' conforman una mafia en connivencia con algunos directivos del fútbol y no pocos políticos. Suelen actuar como fuerza de choque y, a cambio, reciben entradas para revender, concesiones de bares, y hasta comisiones en la venta de jugadores.
Por ejemplo, la ex comisión directiva de River Plate y su 'barra brava' 'Los borrachos del tablón' estuvieron imputados penalmente por el delito de "administración fraudulenta" a raíz de la venta de Gonzalo "El Pipita" Higuaín al Real Madrid en 2006.
La flor y nata de los violentos se unió en el grupo 'Hinchadas Unidas Argentinas', dirigidos por el kirchnerista Marcelo Mallo, y viajaron al Mundial de Sudáfrica 2010. La oposición denunció que supuestamene recibieron dinero de la Casa Rosada.

Profesores de los 'ultras' españoles

La irrupción en el fútbol de las 'barras bravas' se remonta a 1924, cuando en la final del campeonato suramericano Uruguay-Argentina cayó asesinado el hincha uruguayo Pedro Damby, de 26 años. El asesino fue José Lázaro Rodríguez, alias El Petiso, hincha del Boca Juniors, que gozó de protección en Argentina.
En los últimos años, algunos miembros de los Ultrasur madrileños han viajado a Buenos Aires en plan 'turismo barra brava'. Fueron recibidos por 'La Doce', del Boca Juniors, y a cambio de 400 euros recibieron clases prácticas sobre cómo llegar a ser un auténtico barra brava.
A pesar de las denuncias, los energúmenos continúan sus peleas y reyertas. "Al dolor que provoca la muerte, en Argentina se suma aquel que provoca la impunidad y la indiferencia de nuestros funcionarios" -denunció la ONG- "¿Seguiremos mirando para otro lado o habrá llegado el momento de comprometernos todos desde nuestro rol de ciudadanos?"

domingo, 8 de abril de 2012

Objetivo: Peñistas donostiarras


La afición de la Real no guardará precisamente un buen recuerdo del partido de ayer en Cornellà pese al punto conseguido por su equipo. Pero, una vez más, como pasara en San Mamés, el trato que les dispensó la seguridad del estadio espanyolista dejó mucho que desear -por decirlo de una manera suave-. Les trataron, literalmente, como si fueran ultras. Tuvieron que esperar 40 minutos para poder acceder al campo. "Nos han tratado Como si fuéramos terroristas", se lamentó uno de los 300 aficionados realistas desplazados hasta Cornellà. Les hicieron pasillo, les resgistraron de arriba a abajo, les hicieron descalzarse y por supuesto les hicieron quitarse camisetas, bufandas y les disuadieron, mediante de entonar cualquier cántico a favor de la Real Sociedad. Es más, incluso a las madres que iban con niños pequeños, les requisaron los potitos. Igual los consideraron un arma arrojadiza.
La Real tiene la intención de preguntar al Espanyol por los hechos y en función de la respuesta, realizará una denuncia, ya que no consideran que sea el trato más adecuado hacia su hinchada.

domingo, 1 de abril de 2012

Historia: El Sadar, una olla a presión para los madridistas.


Un cochinillo con la camiseta de Juanito, pancartas de «Buyo ejecución», un mecherazo a Casillas... Osasuna no es buen anfitrión con los blancos

El 22 de febrero de 1981, El Sadar vivió una ocasión que llevabadieciocho años sin darse: un Osasuna-Real Madrid. Pese al tiempo trascurrido, los rojillos aún tenían muy presente en la memoria el último choque. Fue en la antepenúltima jornada de la 62-63, y el empate a uno que rascaron los merengues en Pamplona condenó al equipo al descenso. Las ganas de revancha y la intensa agitación política en los ochenta fueron un caldo de cultivo explosivo para la vuelta de los blancos al fortín rojillo.
Y los aficionados alimentaron ese caldo con frutas y espirituosos. Las naranjas y las botellas de cristal que arrojaron al campo, hiriendo una de ellas a un juez de línea. El fondo sur desplegó una gran pancarta donde se podía leer: «Madridistas, estáis en la capital de Euskadi». El árbitro del partido, Guruceta, tuvo que hacer intervenir en el campo a la policía para desalojar a los «indar gorri» (los ultras del fondo sur de Osasuna).
Con todo, el Madrid ganó aquel encuentro por 1-2. Lo que alimentó más la furia de los forofos, que al año siguiente se encargaron de subir la temperatura del hervidero. Al repertorio de objetos arrojados sumaronun cochinillo con una camiseta blanca. Su dorsal, el 7: un Juanito que aquel partido estuvo desaparecido. Perdieron los blancos por 3-2.
En octubre de 1986, una nueva victoria rojilla (1-0) estuvo acompañada por la furia «indar gorri». Ricardo Gallego se llevó, literalmente, un castañazo. Una castaña le acertó en el ojo. Y a Valdano, un tornillazo en la cabeza. Aquello costó el cierre del Sadar durante varias jornadas. Pero cuatro meses después, en eliminatoria de Copa, los hinchas no dieron muestras de haber aprendido la lección. Repitieron los lanzamientos de objetos, y solo un recurso aceptado por el Comité de Apelación evitó un nuevo cierre.
Tres años después, el blanco de las iras del estadio fue el gallego Paco Buyo, que nada más saltar al césped se encontró con pancartas que rezaban «Buyo ejecución». En los 43 minutos de encuentro que transcurrieron antes de que el árbitro decidiese suspenderlo, el guardameta se llevó heridas de guerra de la capital navarra: una en la cabeza por el impacto de una barra de hierro, y una quemadura en la pierna por un petardo que le arrojaron. Precisamente, el gol local (de Pizo Gómez) llegó mientras otro petardo caía a pocos metros de Buyo, que se despistó y encajó el tanto. Hugo Sánchez cuajó el 1-1 final... varios días después y en Zaragoza: tras la suspensión, el duelo se finalizó en la Romareda.
En 1991, el lanzamiento de objetos fue tan intenso que Míchel fue incapaz de sacar un córner debido a todo lo que caía desde la grada. El árbitro, Valdés Sánchez, tuvo que hacer que lo botara desde el extremo opuesto.
En los años posteriores, las tensiones se fueron relajando, aunque el Sadar mantuvo las hostilidades. Hubo rebrotes. En 2000, los radicales casi logran suspender el partido tras una amenaza de sabotaje. Y en abril de 2006, una aceitera metálica cayó al campo a pocos centímetros de donde los madridistas estaban celebrando un gol de Baptista.
En noviembre del mismo año, ya en la siguiente temporada, Iker Casillas se desplomó sobre el césped tras recibir un mecherazo en la cabeza. Por ahora, es el último incidente grave de un campo en el que el Madrid paga especialmente las asociaciones políticas que se le suponen al club. Las hostilidades del Reyno son un buen medidor de la tensión política en la región.

sábado, 17 de marzo de 2012

Comisión Estatal contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte

La Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, reunida hoy en el Ministerio del Interior, ha acordado declarar de alto riesgo el encuentro de Primera División Real Zaragoza, SAD – Club Atlético Osasuna, que se disputará el próximo sábado 17 de marzo.
Asimismo, ha propuesto una serie de sanciones de las que se enumeran las más significativas:
Primera División
---Multa de 3.500 euros y prohibición de acceso a cualquier recinto deportivo por un período de seis meses a un aficionado identificado quien, en el partido Málaga C.F., SAD – Levante U.D., SAD, insultó gravemente y amenazó a los vigilantes de seguridad situados en una de las puertas de acceso al recinto deportivo al prohibirle la entrada a este aficionado que llevaba consigo varias botellas de bebida prohibidas.
---Multa de 3.500 euros al Club Atlético de Madrid, SAD por deficiencias en las medidas de control de acceso y permanencia de espectadores al no impedir que, durante el partido Club Atlético de Madrid, SAD – Granada C.F., SAD, fuera introducida una lata de cerveza con alcohol en el interior del recinto deportivo.
---Multa de 3.500 euros y prohibición de acceso a cualquier recinto deportivo por un período de seis meses a cada uno de los dos aficionados identificados quienes, durante el partido Villarreal C.F., SAD – Getafe C.F., SAD, insultaron gravemente y amenazaron a un grupo de seguidores del equipo visitante provocando una alteración del orden público en el interior del recinto deportivo.
---Multa de 3.500 euros y prohibición de acceso a cualquier recinto deportivo por un período de seis meses a un aficionado identificado quien, en el partido Villarreal C.F., SAD – Getafe C.F., SAD, insultó gravemente y amenazó al juez de línea incitando a la violencia al resto de los seguidores allí presentes.
---Multa de 3.500 euros y prohibición de acceso a cualquier recinto deportivo por un período de seis meses a cada uno de los dos aficionados identificados quienes, en el partido Real Betis Balompié, SAD – Real Madrid C.F., insultaron a los agentes policiales encarándose con ellos y haciendo caso omiso a sus indicaciones para que cesara su actitud desafiante contra ellos y otros aficionados allí presentes.
Segunda División
---Multa de 3.250 euros al Elche C.F., SAD por haber entregado pases de prensa a tres aficionados del equipo local sin ser periodistas y pertenecientes a un grupo radical y violento, para poder acceder al estadio con motivo del partido Elche C.F., SAD – Real Valladolid, SAD.
Liga ACB - Baloncesto
---Multa de 3.500 euros y prohibición de acceso a cualquier recinto deportivo por un período de seis meses a un aficionado identificado quien, en el partido Blancos de Rueda Valladolid – Assignia Manresa, agredió al árbitro del encuentro.

sábado, 21 de enero de 2012

Deportivo 2-1 Celta: Riazor Blues


Dos años de cárcel para un miembro de Ultras Violetas

El Juzgado de lo Penal número 3 de la capital vallisoletana ha condenado a una pena de dos años de prisión por delito de lesiones a un joven de ideología neonazi, O.P.L, por propinar a un seguidor del Athletic Club una paliza con un candado tras el partido que el Real Valladolid y el equipo vasco disputaron el 8 de febrero de 2009 en el Estadio José Zorrilla.
Aunque el fiscal solicitaba inicialmente para el acusado y un amigo de éste, E.J.G, cuatro años de prisión por un delito de lesiones, con la agravante de disfraz, un acuerdo de las partes alcanzado a última hora redujo a dos años de privación de libertad la pena finalmente impuesta al primero de los imputados, junto con la correspondiente obligación de indemnizar a su víctima por las lesiones causadas, y a doce días de localización permanente la recaída sobre el segundo coacusado como autor de sendas faltas de maltrato de obra, según informaron fuentes jurídicas.
Los hechos se produjeron sobre las 18.30 horas del 8 de febrero de 2009, cuando O.P.L. y E.J.G, ambos de 23 años y conocidos integrantes del movimiento skinhead neonazi de Valladolid, según sostiene la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional, se personaron en el Centro Comercial Carrefour, sito en la Avenida del Monasterio de Nuestra Señora del Prado, concretamente en el restaurante Mc Donalds, donde se encontraban dos jóvenes que llevaban puestas bufandas del Athletic de Bilbao.
Fue entonces cuando los ahora condenados, uno de ellos provisto de un un casco integral y otro de un pasamontañas, entraron en el establecimiento en el que se hallaban J.G.L. y J.B.C. y agredieron a ambos seguidores del Athletic, el primero de los cuales recibió un brutal golpe en la cabeza con un candado metálico tipo pitón, de los utilizados para asegurar las motocicletas, que le produjo una herida inciso contusa de 15 centímetros en la región occipital, un traumatismo craneoencefálico leve y distintas contusiones en el hombro y la espalda.
Las víctimas fueron expulsadas de Zorrilla por exhibir una bandera con el lema ''Euskal Presoak ETA Iheslariak Etxera''.
Los agredidos habían sido expulsados poco tiempo antes del partido que el Athletic disputaba con el Real Valladolid en el Estadio José Zorrilla, después de que un grupo de espectadores que se encontraba en la grada inferior se quejara de que aficionados del equipo bilbaíno situados en la parte de arriba les estaban lanzando distintos objetos, además de increparles y corearar gritos de ''Gora ETA'' y similares.
Ante ello, agentes de la Policía Nacional que participaban en el operativo de seguridad optaron por sacar a los dos radicales vascos de la grada y expulsarles del campo de fútbol, no sin antes denunciarles por exhibir una bandera con el lema ''Euskal Presoak ETA Iheslariak Etxera''. A raíz de dicha denuncia, la Delegación del Gobierno en Castilla y León sancionó a ambos hinchas del Athletic con multas de 3.001 euros y la prohición de acceder a cualquier recinto deportivo por un periodo de seis meses.